No me puedo sentar a estudiar, porque soy una jodida.
Estoy pendiente de otras cosas. Hoy le hable a un tipo que me va a vender los batidos, asique mañana a la tarde ya los paso a buscar. Le pedi dos, para obligarme a tomarlos.

Hace varios años, después de la cena en familia y el brindis, nos juntamos con los chicos. Este año se fueron a la costa y fue bastante triste no verlos. Podría haber ido, pero mi cuerpo y mis inseguridades no me lo permitieron.
Quiero guardar esto para que me sirva durante el año, quiero recordar que la estoy pasando mal para no volver a cometer los mismos errores. Luchar por lo que creo que me merezco. Me merezco estar con mis amigos quince días en la costa y disfrutar de las pequeñas cosas sin preocuparme por como me ven los demás. Me merezco quererme y aceptarme a pesar de mis defectos.
Se que ellos me van a hacer sentir bien, pero también me conozco a mi y se hasta donde llegar. No quiero hacerme mas daño del que ya me hice. No quiero ir hasta allá y volver con el autoestima pisoteado.

Y sin embargo, mi mundo termina en el.

Debería pintar las paredes. Necesito plata. Tengo que empezar a buscar un trabajo. Si lo hubiera buscado antes, tendría plata para ir de vacaciones con mis amigos. ¿Con tus amigos? Con tu amiga, si los chicos no las invitaron. Por un lado los entiendo. Creo que igual esta bien, la hubiese pasado mal. Me pasaría las veinticuatro horas procurando que pase algo entre nosotros. Tenes novia. Yo también tengo novio o algo asi. No es tan linda. Siento que no estas enamorado y eso, a pesar de todo, me tranquiliza. “Seis años asi”. Esa canción me remonta al viaje a Mar Del Plata. Que hermoso el mar, que día espantoso nos toco. La banda la rompió. Siempre la rompen. Dos años de seguirlos. Dos años. Me encantaría volver el tiempo atrás. Cuatro años. Mis ultimas vacaciones de verano, mi ultimo año de secundario, mi primer trabajo, mi primera vez, mi fiesta de egresados, coger con vos. Cogernos mas. Siempre termino pensando en vos. Volanteo, me escapo y, cuando me doy cuenta, vuelvo a pensar en vos.

Estábamos todos. Sabíamos que papá estaba muerto, pero por alguna razón estaba en casa y acostado. Tenia un aspecto terriblemente demacrado, arrugado y flaco hasta los huesos.
Mamá se tenia que ir a comprar algo y me pedía que me quede con el, le decía que no quería y, aunque no recuerdo con claridad esa conversación, me decía que lo haga y listo. Se iba y me dejaba con papá.
Me senté al lado de su cama y le agarre la mano, sentí una profunda nostalgia, tristeza o algo que no puedo explicar. Lo miraba y le decía “ojala vuelvas”, de repente abría los ojos, me miraba y decía “ojala vengas”. Le dije que no, pero no podía mirarlo a los ojos del miedo que sentia y tampoco podía soltarle la mano.
No entiendo en absoluto que significa mi sueño, pero me desperté terriblemente angustiada. No entiendo que parte me angustia tampoco.

Un poquito de mi.

Ayer a la tarde, cuando volvía de la facultad, pase por una feria y me compre unos libros. (En realidad pase por dos, por la primera pase resistiendo la tentación y la segunda fue mas fuerte que yo).
El tipo me dijo que cuide mucho uno de los dos libros que elegí. Creo que me enterneció, pero lo mas lindo de todo es la sensación de estar leyendo un libro que ya estuvo en otras manos. Alguien ya dejo un poquito de si entre las paginas que ahora van a guardar un poquito de mi y si eso no es valioso, no se que será.